jueves, 2 de febrero de 2012

Portillo de Lunada con niebla

Dejamos Espinosa de los Monteros con destino a Cabarceno y decidimos coger la ruta que pasaba por el Portillo de Lunada. 

El Portillo de Lunada es un puerto de montaña de 1.350 metros de altitud que hay entre las provincias de Burgos y Cantabria. Las vistas que se pueden observar durante todo su recorrido son maravillosas. Pero esta ver no pudimos apreciarlas como queríamos. Tendremos que volver para resarcirme.

Emprendimos el camino con un sol precioso. Tan solo se veía un poco de niebla mañanera en lo alto de las montañas. Así que pensamos que esa niebla se disiparía tal y cómo había ocurrido en los días anteriores. 



Poco a poco, conforme íbamos ascendiendo nos dimos cuenta de que esta niebla no se iba a disipar. Al menos de momento. Comenzó a llover, sin demasiada fuerza, y la niebla era cada vez más espesa. Yo quería dar la vuelta, pero mi marido que estaba más tranquilo me dijo que eso era imposible. La carretera era estrecha y no había sitio para cambiar el sentido. No podíamos ponernos a maniobrar en medio de una carretera de montaña y menos aun con niebla. Lo más sensato era seguir muy despacito hasta que volviéramos a bajar. Tarde o temprano la niebla volvería a quedar por encima nuestra.


Así que continuamos nuestro camino poco a poco con los faros antiniebla encendidos. En todo el trayecto solo nos encontramos con un coche de frente que venía tan despacio como nosotros. Lo que sí nos encontramos en medio de la carretera, y no solo una vez, fue un montón de cabras. Me pareció que era un enooooorme rebaño que se había fragmentado en varios trozos. Nos encontramos al menos con tres grupos de ellas por la calzada, además de otro montón a los lados, subidas por la montaña.


Fuimos bajando por la parte de Cantabria y la espesa niebla se fue disipando dejando un precioso paisaje montañoso y verde, salpicado de cabañas pasiegas de piedra. Estas cabañas, típicas de los pastores, están diseminadas por el monte de una forma que no se divisa ni camino, ni senda que lleve hasta ellas. Aun me pregunto si la gente accede a ellas por el medio del monte, tal y como llegan sus rebaños. Igual alguno de mis lectores puede ayudarme con mi inquietud. Que con mi mentalidad de ciudadana de un pueblo llano y de costa me cuesta trabajo imaginarme a la gente guiando a sus rebaños hasta la cabaña sin usar senda alguna.


Al final llegamos a Cabarceno al medio día sin ningún rasguño y muertos de hambre. El camino había sido más largo de lo esperado y sin poder parar a almorzar. En el restaurante Los Elefantes repusimos fuerzas con unas preciosas vistas al Parque de la Naturaleza de Cabarceno. Disfrutamos de la comida y del café calentito viendo a los elefantes mientras charlábamos de lo que nos había ocurrido. Al fin y al cabo había sido toda una aventura.

Si queréis ver alguna foto más de Portillo de Lunada, os las he dejado aquí.

2 comentarios:

  1. tienes un premio en mi blog, pásate a por él cuándo quieras.. buen finde.. besitos.

    ResponderEliminar
  2. ¡Muchas gracias maria eugenia! Ahora mismo me paso a verlo.

    Que tengáis vosotros también muy buen finde. Ya nos contarás que tal.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar

Me encanta saber lo que opináis. Así que... no te cortes y déjame tu comentario. :)