lunes, 8 de septiembre de 2014

Un desahogo, una reflexión y un montón de momentazos veraniegos

En estos últimos días he leído algunos post de otras mamás blogueras, como el de Mª José en "La alcoba de Blanca" o el de Pili de "Bienvenidos a Lilliput" en los que contaban como había sido su verano y dónde mostraban algunos momentos que  querían retener para siempre en su memoria.

Muchas veces estamos tan metidos en nuestros quehaceres diarios, arrastrados por la vida que nosotros mismos nos creamos, embotados con nuestras preocupaciones y problemas que dejamos pasar estos momentos especiales sin pena ni gloria. Y cuando queremos darnos cuenta ha pasado otro día, otra semana, otro mes... otro verano. Y tenemos esa horrible sensación. Esa sensación de que simplemente "ha pasado" y te preguntas... ¿Y yo? ¿Qué he estado haciendo estos días?

Sí, sí. Ya sé que me diréis... "¡¡¡Pero si te has pasado medio verano entre viaje y viaje!!!" Y es cierto. Pero no me refiero a eso. Me refiero a esas otras pequeñas cosas de las que debemos aprender a disfrutar día a día, esas cositas que nos arrancan la tan necesaria sonrisa diaria y que luego tan fácilmente se escapan de nuestra memoria, esos momentos que no deberíamos olvidar nunca.

Igual vosotr@s sois más afortunados que yo en ese aspecto y sentís que aprovecháis cada minuto de vuestra existencia y sobretodo, cada minuto de la existencia de vuestros hijos. Para mí, al menos últimamente, eso no es así. Lo que siento es que vivo en un continuo "espera un momento", "ahora no puedo", "tengo que hacer esto primero", "ahora cuando termine"... Falta tiempo para pintar, jugar, leer, reir... Siento que vivo entre las frustaciones y ansiedades del mayor, las rabietas y desafíos de la mediana y las exigencias y necesidades del chiquitín. Y si a esto sumamos todas las preocupaciones del mundo adulto... Al final todo se resume en una frase que suelo usar mucho y es que "la vida no me da para más".

Total, que si me detengo un momento y me paro a reflexionar... SÉ QUE ESTO NO ES REALMENTE ASÍ. Sé que es una visión subjetiva mía en un determinado momento en el las circunstancias que me rodean hacen que esté más bajeras. Sé que hemos tenido muchos momentazos este verano (incluidos los maravillosos viajes que hemos hecho) y no quiero olvidarme de ellos. Me niego a que pasen desapercibidos y a olvidar que todos los días tienen algo maravilloso. Tan solo debemos abrir los ojos y el corazón. Así que para ayudarme a recordar y a sonreir (después de la lagrimilla que se me ha escapado escribiendo esto, que también últimamente estoy muy sensiblona...), le he echado un vistazo a mi galería de fotos. Aquí os dejo alguno de mis...

 ¡¡¡MOMENTAZOS VERANIEGOS!!!


1. Pon un barreño en tu vida: A él no le des piscinas, playas, bañeras... donde esté un #barreñobueno...



2. Juegos con/en el agua: También para los mayores, agua = diversión y risas aseguradas.



3. La primera exhibición: Esa sensación al ver que tu hijo ha encontrado su lugar en el "mundo deportivo" y que se siente preparado para mostrar al mundo lo que ha aprendido es indescriptible.



4. Jugar a juegos inventados: A esos que diseñan ellos mismos de forma que ganan todo el rato. "No, mami. No son trampas. Es que las reglas son así." :)



5. El descubrimiento de una artista: Que yo ya sabía que lo es porque en casa veo el desparpajo que tiene. Pero cuando se encienden las luces y la ves ahí, en lo alto del escenario, bailando como si no hubiera un mañana... Y al acabar se planta en medio del escenario, sin vergüenza alguna, a lanzar besos a todo el público...



6. Los pequeños - grandes logros: Observar como día a día crecen y aprenden ha realizar cosas solos. Como, en lugar de decirme "Mamaaaaaa, a aaa." para que le ponga las piezas, él solito las va encajando una a una hasta conseguir hacer una torre. Eso sí, más inclinada que la de Pisa. :)




7. Ratos de chicas: Y es que ya llegarán las mañanas de chicas, las tardes de chicas o los días de chicas. Pero de momento nos conformamos con estos ratos. 



8. Momentos vida salvaje: Y no es que vayamos a buscar tigres y leones, pero... A los peques les encanta encontrar toda clase de insectos y animalitos. Y a mí me encanta ver el interés que despierta en ellos y aprovechar para enseñarles que hay que ser respetuoso con la naturaleza. Los encontramos, los observamos y los volvemos a dejar donde estaban. :)



9. ¿Nos echamos unas risas? De estos momentos hemos tenido unos cuantos, pero sinceramente creo que nunca son suficientes. No cuesta nada dejar cinco minutos lo que estemos haciendo para hacer un poco el payaso con los peques. Ellos se parten de ver a mamá haciendo tonterías y tú te partes de verlos a ellos reir sin parar. Así que me hago el firme propósito de ser más niña y hacer más payasadas. :)



10. Pero los mayores momentazos son esos instantes que transmiten cuanto se quieren o cuanto nos quieren. A veces duran poco, tan solo unos segundos. Pero esa esencia permanece en el aire. Un beso inesperado, un abrazo de oso, un "te quiero" repentino... Yo me desarmo con estos ataques de amor de guerrilla. Así, cuando menos te lo esperas. Pero aún me desarman más cuando ves esos momentos entre ellos. Los tres discuten, se chinchan y se pelean como hermanos pero por encima de todo se quieren con locura. Y eso es #amordelbueno. Y yo, cuando los veo así, siento que por un instante el mundo se detiene para que pueda observarles bien. En ese preciso momento no existe nada más. Y sin darme cuenta se me dibuja una sonrisa en la cara. Y se me olvidan las cosas que me preocupan. Y siento felicidad absoluta. Y todas y cada una de las células de mi cuerpo emanan puro amor. 



Seguro que a vosotr@s también os pasa. Seguro que sabéis a lo que me refiero. ¿A que es lo más maravilloso del mundo mundial? ¿Me contáis vuestros momentos veraniegos?




6 comentarios:

  1. Consuelo8/9/14 12:23

    Me encantan tus reflexiones, reflejan lo que sentimos y hemos sentido muchas mamás en tantos y tantos momentos, de verano o de invierno... Mis hijos son ya mayores pero siempre te queda ahí el sentimiento de no haber aprovechado cada minuto, el "no doy más de sí", hasta que haces memoria y comprendes que puedes sacar 10, 20, 30 momentazos que has vivido con ellos y no se te han escapado, los tienes ahí, en tu corazón.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias por tus palabras, Consuelo. Es cierto que parece que es una sensación que nunca nos quitaremos de encima (y tu sabes más que yo al respecto, que llevas más años como madre) pero poder recordar algunas de estas cosas, que no caigan en el olvido, saber que siempre las llevarás contigo, es algo maravilloso.

      Un beso.

      Eliminar
  2. Muchas gracias por la mención... Me encanta el post... y es una manera preciosa de guardar esos recuerdos que queremos que perduren...

    A mí el momento chicas me encanta...

    Un besazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias a ti por el tuyo. Leeros a Pili y a ti me animó a escribirlo.
      Un besote. :)

      Eliminar
  3. Comparto tus reflexiones. Mi verano cuanta con momentazos inolvidables compartidos en familia; y son los que me sacan la sonrisa en los momentos complicados.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias por tus palabras Carmen. Me alegro muchísimo de que tu verano esté lleno de fantásticos momentazos.
      Un abrazo.

      Eliminar

Me encanta saber lo que opináis. Así que... no te cortes y déjame tu comentario. :)