lunes, 7 de marzo de 2011

Tibi con niños: Senderismo en familia hasta el pantano

Después de comer en Tibi con los niños y ya que habíamos estado en la zona central del pantano, ahora tocaba hacer un poco de senderismo en familia y ver la pared de la presa del pantano de Tibi. Es uno de los embalses más antiguos de Europa aun están en funcionamiento. Su construcción se terminó en 1.594. Tenéis más información sobre el Pantano de Tibi en la web de Alicante Vivo.

Para verla desde abajo, desde la presa, hay que ir por otro camino. Desde la A-7 que va a Castalla, hay que coger la salida de la estación de servicio que hay junto al Mesón Maigmó.

Es la salida que hay antes de la de Tibi (si vamos de Alicante a Tibi, si vamos en dirección contraria será la posterior, claro. Jejeje), que indica Agost, urbanizaciones y área de servicio.

Tras pasar la gasolinera y el Mesón Maigmó hay una carretera a la izquierda que nos indica que por allí se va al pantano. La carretera está bastante bien y se llega sin problemas con las indicaciones.

Desde la carretera podemos ver como nos vamos acercando al pantano. Nos dimos cuenta de que se veía el lugar donde habíamos aparcado por la mañana, en la zona central del pantano. Se veían unos cuantos coches aparcados donde por la mañana estuvo nuestra furgoneta.

En un momento dado la carretera se corta al trafico. Hay una valla que impide el acceso así que aparcamos, cogimos la mochila con agua, el portabebés y comenzamos la marcha a pie. Nosotros fuimos con mochila, pero podría hacerse con un carrito. Al menos la mayor parte de la ruta.



El camino es bueno. Está asfaltado casi todo y la única pega es la pendiente, que para la vuelta se hace más durillo ya que es todo cuesta arriba.

Yo creía que la base de la presa estaba más lejos, pero en unos 30 minutos estábamos a los pies de la presa, y eso yendo con niños pequeños y con la abuela. La vuelta al coche... 45 minutos.

Primer puente de la ruta al pantano de Tibi

El último tramo es el único que entraña riesgo para los peques, ya que hay que pasar por unos puentes que no tienen barandillas a prueba de niños. Pero bueno, todo se soluciona agarrándolos de la mano en ese tramo.

Segundo puente de la ruta al pantano de Tibi
Dos de los puentes son muy anchos, y únicamente la parte que lleva a la base es la que haría dudar a más de uno. Ahí el acceso es estrecho y con una barandilla hecha con un cable de hierro que pasa por distintos pivotes.

He de reconocer que me impresionó. Pensar que se construyó en una época en la que no existía la maquinaria que hay ahora y donde todo el trabajo era manual, a costa de las espaldas de hombres seguramente obligados a ello por el señor de la zona. Sin recibir nada a cambio más que un plato de comida o unas pocas monedas.

La pared de la presa del pantano de Tibi y el tercer puente

Pero no solo me impresionó por eso. Al llegar a la base también sentí un poco de miedo. Ver la presa tan antigua, con plantas saliendo de las piedras, grandes trozos de alguna construcción en el cauce, que parecían haber caído de algún sitio de la pared... Me invadió una sensación de temor y pensamientos del tipo "Si esto revienta ahora..." "Pero, esto lo revisarán.", "Pues claro, si no lo hicieran sería una imprudencia con la de agua que hay ahí."...

He de deciros que este post lo escribí en 2.011 y a finales de 2014 se han realizado labores de desbroce y limpieza de la presa por lo que, según me han contado, ya no hay plantas saliendo de la pared del embalse.

Daba un poco de impresión asomarse en el pantano de Tibi

Así que bastante rápidamente dimos media vuelta y volvimos a la parte ancha del camino donde nos sentíamos más seguros. 

Por cierto, se puede subir a la parte más alta de la pared. Supongo que las vistas desde el borde de la presa serán impresionantes. Pero mi gen "mare patiora" me lo impidió. Las escaleras de acceso están excavadas en la piedra y son muy empinadas. Eran las que se utilizaron en la época para ir subiendo los materiales para la construcción. Así que no podía evitar pensar en que alguien se resbalara subiendo por esos empinadiiiiiiiiiisimos escalones. Así que decidí prescindir de las vistas y de las alturas y dejarlo para cuando tengan una mejor coordinación. Allá por los 16 o los 18 años, si eso.

Las escaleras que suben al borde superior del pantano de Tibi

Volvimos paseando hasta la valla que cortaba el camino y donde habíamos dejado el coche. Nos hicimos la foto de rigor junto a este cartel colocado en la valla, merendamos y emprendimos el camino de vuelta a casa. 
¿Quieres una caña? ;)

Nos habíamos ganado el descanso del guerrero, ¿no os parece?

Localización del inicio de la ruta (aquí se puede dejar el coche):

4 comentarios:

  1. Rosa Gisbert30/10/14 17:13

    Hace mucho tiempo que no he ido ¡¡. Gracias por ponérmelo en la cabeza. Ya veo que lo pasasteis bien porque donde tu ves peligro ellos, ven aventuras..

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    Respuestas
    1. De nada Rosa. Esta es una de las primeras que hicimos con los peques. Es muy facil y lo pasaron genial.
      Un besote

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