martes, 15 de julio de 2014

Nuestro finde en las Casas Rurales La Derrubiá

Casas rurales con niños Derrubia Villamalea Albacete
Desde hace un par de meses, íbamos gestando la idea de pasar un fin de semana en una casa rural con nuestros amigos. Primero tuvimos que cuadrar una fecha en la que pudiésemos estar todos y después intentar encontrar una casa rural en la que se diesen las condiciones que buscábamos. Dichas condiciones no eran muy complicadas: 
  1. Casa de alquiler integro: Simplemente nos apetecía disfrutar de las instalaciones nosotros solos. 
  2. Barbacoa: ¿Qué es un finde entre amigos sin unas buenas brasas?
  3. Piscina vallada: lo de la valla es imprescindible para nuestra tranquilidad y para la seguridad de los peques. 
  4. Espacio para que los peques puedan jugar: Si no hay sitio para correr...
  5. Cerca de casa: Para un fin de semana no queríamos tener que conducir demasiado tiempo, así que las buscamos de forma que el trayecto fuese como máximo de tres horas.
Ya os decía que no es que fuese difícil, hay muchas casas rurales así, pero si le sumamos que estamos en temporada alta y buscamos algo que no tenga el precio disparado, la dificultad aumenta. Al final, decidimos probar en las Casas Rurales La Derrubiá, en Villamalea.

Las Casas Rurales La Derrubiá son en realidad dos casas con capacidad para 8-10 personas cada una, pero tuvimos la suerte de que este fin de semana solo estábamos nosotros. Tienen barbacoa, piscina y mucho terreno dentro de la finca. Localizamos la casa a través de un buscador de alojamientos rurales, pero la reserva la hicimos directamente con el dueño, por teléfono.



Este alojamiento está a las afueras de Villamalea, un pueblo de Albacete. La ida fue bastante bien. Se tardan unas dos horas y media en llegar desde Alicante, y por carreteras buenas (la mayor parte del trayecto es por autovía y nacional). La vuelta a casa no fue tan bien ya que me equivoqué de camino y nos tocó hacer un poco de turismo rural que acabó con mareos incluidos a causa de las curvas. Madre mía, hacía años que no me mareaba tanto en el coche.


La casa en sí me pareció muy bonita, sobretodo por dentro. Los colores, él estilo, la distribución, la decoración... me gustó mucho. Teníamos dos dormitorios con cama de matrimonio, otro doble con dos camas, uno triple (que los niños se pidieron nada más llegar) y uno individual. Para nosotros que éramos ocho nos sobraba espacio y más teniendo en cuenta que los dos bebés dormían con los papis. Había dos baños con ducha (uno de ellos adaptado para minusválidos), un salón-cocina bastante espacioso y un amplio porche que era compartido con la otra casa. Las dos viviendas están en el mismo edificio, puerta frente a puerta.

La pega que le encontramos a la casa fue el tema de la limpieza. Encontramos que, a nuestra llegada, varios electrodomésticos estaban sucios. Fuimos a comentárselo a los dueños y, tras disculparse por no haber revisado y limpiado bien la casa, nos lo solucionaron. Además son muy atentos: nos proporcionaron alguna cosa que habíamos olvidado sin problemas. Y Juan Miguel, el dueño, es muy atento. Tuvo más de un detalle con nosotros.



Otra cosa con la que hay que tener cuidado cuando vas con peques es con las escaleras. La casa tiene tres de los dormitorios en otra altura. Son solo tres escalones, pero había que estar pendientes de los bebés que en cuanto nos descuidábamos ya estaban subiendo y bajando. Al final, curiosamente, la que se cayó por esos escalones fue Carla. Pero vamos, que no me extraña nada. Ella va todo el rato corriendo atarantada y tenía que pasar.

El jardín de la casa está muy bien. Tiene mucha sombra y está repleto de flores, pinos, frutales... Hay unos columpios para los peques pero necesitan un cambio. Estaban rotos y aunque se podían usar (los nuestros lo hicieron) había que hacerlo con cuidado.


Según nos comentó el dueño, días atrás habían tenido un par de fuertes tormentas de pedrisco que habían destrozado parte de las instalaciones: cristales, farolas, sombrajos... Nos comentó que estaban esperando que viniesen a cambiar las farolas. Lo que no nos gustó fue que por el suelo quedasen restos de los plásticos de esas farolas. Aunque yo los toqué y en principio no cortaban, siempre puede causar un accidente. Además, eso transmite una sensación de falta de cuidado.


La piscina es profunda y no muy grande. No tiene zona infantil. Está en alto y tiene una valla con puerta. Había tumbonas para relajarse al sol. Los peques se lo pasaron en grande en ella. Marco y A. saben nadar, así que lo pasaron en grande. No paraban de tirarse al agua en bomba. Carla aun no sabe, pero con su chaleco-flotador también pudo disfrutar de ella. Eso sí, el agua estaba muy fresquita (aunque para mi, el agua siempre está muy fría. Incluso la del Mediterráneo en pleno agosto). Al que no metí fue a César. Recordad que, aunque los peques sepan nadar, siempre debemos estar atentos con ellos. No hay que quitarles ojo en las piscinas.


Lo peor del finde fueron las moscas. Es que había muchas y muuuuuuuuy pesadas. Pero esto es algo que no se puede controlar. En verano y en el campo... Bueno, eso y algún pequeño "accidente" de mis peques. Menos mal que llevaba mi botiquín de viaje.

Lo mejor... Pasar todo un fin de semana disfrutando de N, J, N, y los peques. Muchas gracias AMIGOS.

Resumiendo: Aunque hay algunas cosas que mejorar el balance, para mí, ha sido más que positivo.

Han jugado sin parar, corriendo y explorando por la finca. Hemos bailado, reído, comido, bebido, jugado con los peques... Disfrutamos juntos del agua, de la sombra, del relax. Aprendimos a hacer pizzas caseras. Fui con Marco de exploración nocturna, linterna en mano...


Ha sido nuestra primera escapada de estas vacaciones y... ¡¡¡Lo hemos pasado muy bien!!! Para muestra, la opinión de los peques. Cuando volvíamos de camino a casa decían que se lo habían pasado genial y que querían repetir. 

Teléfono para información y reservas: 625.25.54.13 (Juan Miguel)

Localización exacta:

Ver Con los niños en la mochila en un mapa más grande



No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Me encanta saber lo que opináis. Así que... no te cortes y déjame tu comentario. :)